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Por Arturo Pardo

En estas épocas resulta muy difícil no saber quién es Joaquin Phoenix y esto aplica, inclusive para quienes no lo han visto en  Joker, The Master o su interpretación como Johnny Cash en Walk the Line o del Emperador Cómodo, hace 20 años en Gladiador.
Su papel sobrepasa el cine, pues en otra de las facetas de su vida se ha convertido también en un actor relevante del activismo vegano, del especiesismo y, más recientemente de la crisis climática. En su causa tiene también como aliada a la actriz Rooney Mara, quien actualmente es su pareja y con la que protagonizó una hermosa y atípica foto de ambos comiendo hamburguesas veganas después de que él recibiera una estatuilla.  
Especialmente durante la última temporada de premios, su papel como activista ha tenido impacto mediático y, por supuesto en las altas esferas del cine. En enero fue determinante para que la cena de los Globos de Oro fuera vegana. Su persuasión motivó a los organizadores sirvieran una sopa fría de remolacha y el plato fuerte fuera un rissotto de hongos.
Además de modificar menús, su espíritu influyente por diferentes causas quedó plasmado en sus diferentes discursos también en los Bafta y los galardones del Sindicato de Actores. Es decir, el hecho de que hubiera ganado como mejor actor en recurrentes premiaciones terminó beneficiando indirectamente a los koalas en peligro por los incendios en Australia, a las vacas criadas únicamente para destetarlas y al movimiento activista por la crisis climática, motivo por el cual inclusive fue arrestado durante una protesta el mes pasado.
Es muy bonito que todos hayan enviando sus mensajes y buenos deseos a Australia. Pero tenemos que hacer mucho más que eso”, dijo en una de esas ocasiones. 

Su discurso durante los Oscar fue visto por aproximadamente 23 millones de personas en el mundo, así que, con facilidad se pueden sacar conclusiones del impacto que pueden haber generado las palabras de sus punzantes palabras. Esa noche, por cierto, el actor vistió con el mismo traje entero que usó para las otras cuatro noches de los premios principales, a modo de llamado de atención sobre el impacto de la industria de la moda. Además, cargó con él la misma botella plástica para agua que había llevado a las otras ceremonias. 

¿Qué nos queda después de su colección de intervenciones? Probablemente una lección de cómo ser consecuentes, de cómo ser fiel a nuestros ideales y de cómo aprovechar los espacios de impacto para causas que van más allá de nuestros propios intereses. Si nos ponemos a hilar más fino, sus palabras también buscan recordar la importancia de disponernos a incomodarnos un poco más de lo usual, a sacrificarnos aunque sea levemente en función de algo más grande.
Quienes quieran acompañar a Joaquín más profundamente en varias de sus causas pueden buscar la labor de varias de las organizaciones y fundaciones de las cuales es o ha sido parte, como Igualdad Animal, PETA y The Lunchbox Fund, dedicada a donar comida a escuelas en el Sur de África  Además vale la pena buscar documentales bien impactantes en los cuales él ha sido productor, como What the Health y aquellos en los que ha prestado su voz como Unity, sobre la relación de los humanos con la naturaleza y Earthlings, sobre el maltrato animal y el especismo.
No está de más pensar en qué pasaría si, cuando se trata de ser consecuentes y responsables,  tuviéramos un poco más de Joaquin Phoenix en nosotrxs. 

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