Por María José Marten
de Anima Animal Wellness

“¿Has oído de la comunicación interespecies?” me preguntó una amiga, en una fiesta, una fría y ventosa noche en las montañas de Escazú.

 “¿De qué?” le contesté. Lo que no me imaginaba es que en ese momento inició mi cambio de profesión y que absolutamente todo iba a dejar de tener sentido e iba a tener sentido a la vez. (¿Les ha pasado?)

 “Estoy desesperada. Intento lo que sea”, me dije a mí misma después de botar casi todos los muebles de mi casa porque no aguantaban una orinada más de mi gato Leo… Semanas después, tras una consulta de Comunicación Interespecies, mi vida cambió y mis muebles me lo agradecieron encarecidamente.

 Telepatía, de origen griego, significa “sentimiento a distancia”. En una comunicación telepática se pueden recibir sentimientos, emociones, imágenes, palabras, sabores, o una sensación de solo saber algo.

 La Comunicación Interespecies (también conocida como Comunicación Intuitiva con Animales) se basa en nuestra intuición para sentir a distancia lo que los animales quieren comunicarnos. “¿Te podés comunicar con un tigre?”, me preguntan. Sí, con todas las especies, la intuición no es especista. Y no solo podemos comunicarnos con animales, también con las plantas, los árboles, las montañas, los ríos, los mares, las piedras y las grandes conciencias y espíritus.

 “No, no hay que fumarse nada antes…”, nunca falta la chota. Por el contrario, debemos estar presentes y lo más conscientes posible. Para establecer una conexión telepática y ser verdaderamente capaces de sentir y escuchar lo que los animales nos están comunicando debemos estar en silencio, neutrales y en un estado meditativo.

 “Que no, NO es un don”, no sé cuántas veces a la semana explico esto… Todos los humanos tenemos la capacidad de comunicarnos intuitivamente, de hecho, ¿te ha pasado que sabés justo lo que una persona muy cercana a vos está pensando? ¿Intuís quién te está llamando antes de ver la pantalla de tu celular? Todos hemos percibido información, o hemos sentido a distancia al menos alguna vez en nuestra vida, por ejemplo, el instinto materno.

 Los niños de temprana edad tienen los sentidos telepáticos muy abiertos ya que aún están muy conectados con la energía divina. No tienen todas esas creencias limitantes que con el tiempo vamos adoptando de la sociedad y de nuestro linaje, no se juzgan o se cuestionan todo como nosotros; su esencia es más pura y sincera. Por eso no es raro escuchar de niños comunicándose con animales y con sus “amigos imaginarios”, que al final, ¿quiénes somos nosotros para decir que es su imaginación?

 La Comunicación Interespecies se popularizó en los Estados Unidos en los años setenta y entre sus pioneros se encuentran J. Allen Boone, el entrenador de Strongheart (de las primeras estrellas de cine caninas), y Penelope Smith, quien descubrió que los animales pueden ser aliviados de sus traumas emocionales usando las mismas técnicas de terapia psicológica para humanos. Smith hizo una gran contribución profesionalizando esta labor y formando a cientos de comunicadores interespecies.

 Sin embargo, la Comunicación Intuitiva data de mucho más atrás en la historia: el chamanismo. Es la práctica espiritual más antigua conocida, de hecho, se origina hace más de 40.000 años y se extendió desde Siberia hasta América. Los chamanes y sus variaciones culturales, por ejemplo, las tribus norteamericanas, tenían un respeto intrínseco por todas las fuerzas y seres de la naturaleza, al considerar que todo lo que nos rodea posee espíritu, y por tanto, una sabiduría y consciencia propia.

 Su búsqueda de la sanación y el enriquecimiento de las capacidades del hombre a través de los seres de la naturaleza, llámese animales, plantas, cuerpos de agua, montañas y todo lo que nos rodea, partía de una vida en comunión con la Madre Tierra, donde reinaba el respeto, la comunicación no verbal y la búsqueda de una reciprocidad sagrada “ayni”, es decir, “yo doy y vos me das”, pero desde la gratitud y la humildad. Esta profunda conexión con la naturaleza y sus espíritus es donde surgen las primeras formas de la comunicación telepática con animales.

 Y, entonces, ¿para qué comunicarnos con los animales? Bueno, con base en mi experiencia para ser más conscientes. Vivimos (desde mi perspectiva) “a ciegas” en nuestra burbuja, perdiéndonos de un millón de cosas pequeñas que suceden a nuestro alrededor. Normalmente mis clientes vienen a consulta porque su gato está enfermo, o su perro se está comiendo toda la sala, pero ese peludo de cuatro patas termina dándonos lecciones de vida y ofreciendo consejos invaluables a sus humanos sobre situaciones que ni ellos mismos se habían percatado.

 Dr. Doolittle puede ser un personaje ficticio, pero comunicarse con los animales ¡es posible y es real! ¡Y tienen de sobra que enseñarnos! Estoy segura de que cada uno de nuestros animales de compañía está en nuestras vidas por una razón. Abrazalos, respetalos y hablales (que de por sí ya te están leyendo telepáticamente) porque ellos están haciendo una gran labor energética y de sanación para vos y tu familia.



María José es graduada de Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica y Máster en Dirección de Empresas (MBA) de la Universidad Argentina de la Empresa. Desde el 2019 ejerce como Consejera en Comunicación Interespecies y sanadora energética graduada de la escuela Interespecies de Daniela Camino (México). Fundadora de ánima, mamá de tres gatos, enóloga frustrada, alérgica de profesión y culpable de acuñar el término “viejennial”.


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