Por “Mau y Gato”
@mauygatoshow

Un soundtrack de nuestras vidas como dúo; a veces abajo y a veces muy alto.

Volar y caer son parte de la vida y soñar con estar arriba otra vez es una de las mejores sensaciones de este mundo.

Corría 1986, Mau cursaba su segundo año universitario, Gato su último año en el cole y la década prodigiosa estaba en su máxima iridiscencia. Madonna y Prince continúan cimentando las bases que más adelante los haría símbolos de este periodo.

Mozart se convierte en objeto pop de la mano de Falco y los 8 premios Oscar otorgados a su homenaje fílmico un año atrás. La explosión del Challenger enmudece al planeta entero en tiempo real, así como seguimos de primera mano la noticias sobre el desastre nuclear de Chernobyl. La Guerra Fría era un problema latente y los conflictos en Medio Oriente eran los mismos de hoy día.

 

El mundo, en esencia, no era muy diferente del que conocemos hoy, pero la percepción que teníamos de él sí lo era. Los problemas globales los veíamos como algo lejano y nuestra única gran preocupación era mantenernos al día con el sonido musical del momento. ¿Frívolos? Quizás, pero esos días se atesoran en nuestra memoria como esas postales coleccionables de edición limitada que, con cada año que pasa, su valor aumenta y mantenerlas intactas cuesta cada vez más. 

Es en el 86 que Steve Winwood; un artista con 38 años de edad (la suficiente para ser nuestro padre) y una vasta carrera en la escena rock de Inglaterra, decide lanzar su cuarto álbum en solitario. Winwood es cantante, compositor, multi instrumentista, aunque el que lo identifica es el teclado y ya había lanzado unos 18 discos con las legendarias agrupaciones de las que había sido parte; Blind Faith, Traffic y Spencer Davis Group. Sus tres álbumes en solitario no habían tenido la dicha de convertirse en éxitos masivos que hicieran honor a su reputación hasta que llegó Back In The High Life. 

Ese título, mezcla de grito de guerra y frase profética cimentaría el camino de Winwood en los 80s; un veterano de la escena rock de los 60s abriéndose paso en una nueva década, donde los jóvenes bailaban la música de los Pet Shop Boys y permanecían obsesionados con el obvio magnetismo de Duran Duran y George Michael. Pero ese gran regreso nunca se hubiera podido dar sin la actitud correcta y una serie de decisiones atinadas que irían desde lo administrativo, el proceso creativo y una nueva imagen que darían como resultado una reinvención de sí mismo.

Parte de los frutos de este proceso quedaron plasmados de forma brillante en el videoclip de Higher Love, donde por vez primera Winwood se presenta como un verdadero “frontman” y no escondido detrás de su teclado, como acostumbraba a presentarse. La puesta en escena se completa por un elenco de modelos/bailarinas ataviadas al mejor estilo de un editorial para la revista Vogue y la “cereza del pastel” la coloca una Chaka Khan pegando gritos de manera impecable al cierre de la canción. 

Tal propuesta visual le valió ingresar a la programación de MTV y ser nominado en 5 categorías para los VMA’s del año siguiente. 

El álbum mostró la eterna fascinación de Winwood por la fusión de estilos, trayendo sonidos folk, gospel y caribeños a un ambiente de rock, pop y R&B y resultó ser su mayor éxito hasta esa fecha. Certificado Oro en su natal Reino Unido y 3 veces Platino en los Estados Unidos, llegó a alcanzar el top veinte en la mayoría de los países occidentales. Recogió tres premios Grammy y generó cinco exitosos sencillos, comenzando con Higher Love, que se convirtió en su primer número uno en el Hot 100 del semanario Billboard, 20 años después de que ingresó por primera vez en esa lista con Keep on Running de su banda de ese entonces, Spencer Davis Group. 

Su legado musical nos ha tocado a lo largo de diferentes décadas; hacia los 90s cuando Back In The High Life Again se convierte en un éxito local de manera contundente a partir de un spot televisivo de cigarrillos.

En 2004, el DJ Eric Prydz “samplea” la canción Valerie y la rebautiza como Call On Me, uno de los mayores éxitos dance de ese año.

El año pasado fue Kygo, quien rescata una grabación de Whitney Houston interpretando Higher Love y a través de un explosivo video que hace homenaje al de Call On Me que a su vez estaba absolutamente inspirado en los 80s, pone a Steve Winwood una vez más en la palestra global y su trabajo es consumido por toda una nueva generación. 

Back In The High Life y las otras canciones que citamos resumen el mensaje de Winwood que nosotros tomamos a pecho.

Fue, es y será significativo para el dúo que conformamos y que ha cambiado de vestiduras conforme los años pasan y nuestros sueños mutan.

Pero la consigna es la misma. Empezar desde abajo y lograr impulsarnos para arriba apalancados por nuestras metas locas y la experiencia que vamos atesorando cada vez.

A veces estamos muy abajo y los ánimos no ayudan, pero el hecho de soñar con estar bien y lograr nuestro objetivo hace que el recorrido se disfrute a cada paso y que cada logro nos recuerde de dónde venimos. Somos dos individuos que peinamos algunas canas y aún tenemos hambre en la mirada, brillamos con luz propia y sabemos que juntos somos imparables. Somos sangre, somos amistad, somos hermanos y siempre nos reímos pensando en las viejas glorias que nos llevan a soñar con las que aun nos faltan.

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Mau es Mauricio Villalobos Victory, comunicador y enamorado de la música. Mauricio se ha desempeñado por más de 20 años en el mundo de la música, el manejo de bandas y sobre todo la representación discográfica en las compañías trasnacionales más importantes del área.

Gato es Diego Jimenez-Victory, profesional en los campos de la creatividad, el contenido y el desarrollo de eventos especiales de todo tipo, Fue el cocreador y productor técnico de los Festivales Imperial y de la inauguración del nuevo Estadio Nacional entre más de 25 años de producir eventos.

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“Mau y Gato Show” es un espacio para compartir opiniones, aprender y enseñar. Todo bajo el marco de la Cultura Pop y sobre todo la Música; vehículo de cultura, moda, estilo de vida y de conversación. Nuestro show pasa por nuestro perfil de Facebook a modo LIVE todos los sábados a las 9 de la noche y luego queda como archivo en nuestra misma página.

También tenemos nuestros canales de Instagram, Spotify y de Youtube con material complementario a nuestro programa.

Nuestra labor es divertirnos y divertir y a la vez no dejar que nuestros recuerdos se pierdan en el olvido. Tratar de mantener las memorias de nuestra cultura popular entre nuestros seguidores y dejar documentos que el público en general puede revisar una y otra vez.

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