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Playlist y texto Por Diego López y Otto Silesky
@djdl

Ilustraciones por Natalia Milner
@nati24k

Acabo de despertar, y el sol no se filtra aún por mi ventana.

Miro las siluetas a mi alrededor, y nada es igual a como lo recordaba, estoy atrapado en la erraticidad del sueño.  Distingo figuras familiares, pero de alguna manera que no alcanzo a descifrar, parecen haber cambiado. ¿Seré yo? Puede ser, me siento diferente.  Y pesado.  Como sujeto a una fuerza gravitacional mayor, limitado de movimiento.  La presión se hace más grande, aprieta.

Resistencia.

Trato de recordar el día de ayer pero no puedo.  Es como si hoy el tiempo comenzara de nuevo.  Reset.  Trato de visualizar lo que tengo que hacer hoy, y tampoco tengo claridad.  Pareciera como si las imágenes que normalmente llegan al invocar la noción del destino, ahora desfilan sin forma, nébulas que no terminan de conjugarse en mi mente.  Ni ayer, ni mañana, soy sólo hoy.

Sin espacio, sin tiempo. Resistencia.

Desde el vacío y el silencio, encuentro el punto de inflexión.  Quiero hacer algo que me ayude a salir, y  llegar lejos.  Caminos, puentes, enlaces, conexiones, puntos A y B, nodos, viajes a la velocidad de la luz. Vías para encontrar identidad, comunión y aceptación.

Entonces pienso.  Crear, pienso.  

Con la necesidad de reinvención en este mundo alterno, me aferro a la oportunidad de construir algo nuevo.

Existí.

De cero a cien se forma el espacio en la sien.  Aparece mi lugar, un sitio unificador, en donde la imaginación sirve de enlace y la energía fluye libremente.  No está en ningún lado, está en todo lado, y puedo demarcar el camino.  Llego primero y solo, pero sin miedo a estarlo, porque me siento acompañado. Ventanas abiertas y huellas digitales, pronto van a llegar.  Sólo necesito tener de nuevo el tiempo. Y lo espero.

Con su llegada viene la luz. Una primero, luego otra, y otra, y se revela un firmamento de destellos que se encienden y apagan en códigos binarios. ¿Mensajes?  Preguntas y respuestas, causa y efecto.  Sí, mensajes, y la resistencia se ilumina con su presencia.

Somos.

Comunicación y sintonía que nos facilita compartir entre viejos y nuevos amigos al ritmo de un mismo y detonante denominador.  Ondas, cadencia, sinapsis, pulsaciones. La gravedad cede, las distancias se diluyen, el tiempo comienza de nuevo y el mundo está vivo.

Estamos.

*Para escuchar este playlist: Apagar el shuffle y poner 4 o 5 segundos de automix entre un tema y el siguiente.

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Un corto ensayo, escrito en 1985  junto a un gran amigo y mentor, me hace recordar en esencia La Resistencia, espacio virtual que comencé en el 2020 y que se basa en la música como antídoto para el aislamiento.

Otto Silesky, noble y visionario, aparte un valiosísimo guía que ha impulsado a cientos de jóvenes a salir adelante, ha sido un verdadero maestro cuya pasión nos inculcó el gusto por la ciencia, el arte y la cultura.

Yo, su alumno durante aquellos años, con agradecimiento e ilusión le he solicitado una nueva colaboración; un poco de la música que fuimos descubriendo gracias a él.


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