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Por Íside Sarmiento

Resulta que, del 5 de junio al 5 de julio fue el mes del Caballo y como es el año de su archienemiga la Rata… ¿Adiviná?: choques, conflictos y verdades que salen a la luz como un caballo desbocado hacia cambios inevitables.

Si a vos junio no te ha galopado por encima sos inmune a la astrología china.

Agregale que, según el Feng Shui del 2020, el sector Sur —casa del Caballo— es visitado por la energía anual de la enfermedad, representada por una fuerza de Tierra que es buena y mala a la vez. También llegaron al Sur tres señores muy malos conocidos como los “Tres Asesinos” quienes al ser “molestados” o “activados” pueden desatar la pérdida del buen nombre, la salud y los recursos económicos. Algo así como tener a un no tan dócil corcel en la sala de tu casa. Para meterle más espuela, el Sur se activa en el verano, ¿y cuándo es el verano en China, país de origen del Feng Shui?, pues en junio.

Yo de mi parte estoy de ataque. Mis vecinos del primer piso —los dueños del jardín al Sur de mi casa— no han hecho más que redecorar y hacerle el manicure al jardín; hasta electrificación instalaron. Agregándole un poco más de chilillo, mi propio Sur es un dormitorio de visitas y este mes ha estado felizmente ocupado por una de mis mejores amigas, lo cual también es una activación. Era imposible que aquello no explotara. Han estallado súbitamente relaciones, amistades, vidrios, amores y también nuevos y muy interesantes negocios ¡Arre semanita!

Dichosamente todo tiene sus polaridades. Esta energía de Tierra —además de la pérdida de la salud y todo lo anterior— también activa las oportunidades de bienes raíces. Y, de repente, mientras me secaba las lágrimas, estaba mediando algunas propiedades muy interesantes.

Así que recordando una de las enseñanzas del maestro Joey Yap que dice: “Usted no es un árbol, se puede mover”, me sequé las lágrimas, acepté, le entré al nuevo negocio y me fui a otra casa con mejor Feng Shui por unos días. Posdata: Si te gustan los trotes de bienes raíces las oportunidades de compra, venta o intermediar propiedades, este mes las propiedades son como zanahorias y manzanas.

Pero no todo es culpa del Feng Shui. En el tope espacial desfilan otros once eventos astronómicos entre los cuales destaca otro pura sangre: Mercurio retrógrado. Cosita, lo que no lo enreda lo descompone. Ah y claro, una pandemia, dos eclipses, una luna llena de fresa, el solsticio de verano y un estudio de mediciones vibraciones que dice que el campo electromagnético proyectado por el corazón del caballo es cinco veces más amplio que el humano. Podría decirse que durante junio, todo se siente cinco veces más.

Si este junio no has sentido ninguna estampida corriendo hacia ó con vos, sos inmune a la astrología occidental también.

A mitad de este ya muy chúcaro 2020, parece no ser opcional. Algunos recordaremos a junio por sus relinchos; por ayudarnos a ver y a aceptar situaciones que habían estado ocultas o no habíamos querido ver. De mi parte intento llegar a julio sujetándome suavemente de la crin, sin espuelas, en este brioso Derby cósmico.


Íside es periodista, empresaria y experta en aromaterapia y Feng Shui. Podés seguirla en su página www.isidesarmiento.com


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