Por Iside Sarmiento
@ichisanmartin

Si yo fuera una radio y mi cuerpo tuviera la capacidad de transmitir, podría ser sintonizada en 68 Mega Hertz…. ¿Cuál es tu frecuencia?

Un Mega Hertz sucede cuando una onda rebota de un punto a otro, un millón de veces por segundo. Si mi cuerpo vibra en 68MHz, significa que las ondas de mi cuerpo van y vienen de un punto a otro a una velocidad de 68 millones de veces por segundo. ¡Rapidísimo!

Resulta que estas ondas pueden variar súbitamente al exponerse a factores como un olor, una estimulación visual, la reacción de otra persona o hasta el más terrible de los enemigos del ser: los pensamientos autodestructivos.

La existencia de las frecuencias se conoce en la India y China desde hace miles de años como Prana o Chi. En la India, por ejemplo, para calibrar el primer chacra (o punto energético del cuerpo ubicado en los genitales y que aumenta el vigor), basta con respirar profundamente y cantar –desde lo más profundo del ser– la sílaba LAM. 

Haga el ejercicio. Puede hacerlo unas 8 veces y que resuenen en todo el cuerpo. Sentirá un delicioso hormigueo recorriendo por sus venas. Si lo que desea es consentir su corazón y aumentar el amor en usted y para los demás, puede cantar el mantra o sílaba IAM…

Los chinos lo implementaron en la medicina preventiva con la teoría de las cinco transformaciones de la energía del cuerpo y la inclusión de los cinco elementos de la naturaleza en los espacios con el Feng Shui. El milenario arte chino del balance espacial crea, ajusta y redirige las frecuencias vibratorias de los ambientes en que trabajamos, dormimos, jugamos y estudiamos básicamente con orden, limpieza e intenciones específicas. Así, el encender una vela al SUROESTE aumentará sus buenas relaciones; colocar una fuente de agua al NORTE incrementará su ganancia a través del trabajo y una planta al SURESTE contribuirá su fortuna. Es todo sobre la vibración.

Pero no fue sino hasta 1992, cuando Bruce Tainio construyó el primer monitor de frecuencia en el mundo. Tainio Technology es una división independiente de la Universidad Estatal del Este en Cheny, Washington y su creador (Tainio) ha determinado que la frecuencia promedio del cuerpo humano es de 62-68 MHz cuando está sano. En cambio, cuando cae la frecuencia, el sistema inmunológico está comprometido.

La Glándula Tiroidea ubicada en la garganta, por ejemplo, regula el sistema endocrino y hormonal desde una frecuencia de 62-68 MHz y el mantra HAM tiene esta frecuencia. También la vibración del color azul o el concentrarse a pensar positivamente en una Tiroides saludable y hormonalmente feliz.

En teoría, si usted es capaz de mantener la frecuencia de su cuerpo por encima de 62MHz, no debería de enfermarse.

A ver a ver, a mover la colita…

Bailar y reírse son de las mejores formas tropicales para subir la frecuencia vibratoria. Los chistes, reuniones sociales, familiares y bailongos pueden ser de las mejores cosas que le pase a su sistema inmune. Si no se pasa de tragos claro.

Para evitar que la frecuencia de su cuerpo caiga a niveles bajos, es necesario evitar el consumo de comida chatarra, alimentos enlatados y procesados, personas y pensamientos negativos y ambientes de baja vibración (en aquellos en los que no nos gusta estar).

Y si lo suyo es lo holístico, la meditación de forma regular aumenta la velocidad de vibración de su energía casi de manera instantánea. El amor es otra de las herramientas más poderosas. Ese enamoramiento que nos da mariposas en el estómago y que físicamente se evidencia en cachetes sonrojados y palpitaciones ultrasónicas. O cuando nuestra mascota nos abraza en la mañana o nosotros a ellos, da igual. O el amor por los hijos, los nietos, la naturaleza. Hay gente que es feliz con murciélagos y tarántulas y está perfecto, pues cada cual sabe lo que le hace feliz.

¿Me recibe?

En 1865, el físico-matemático escocés James Clerk Maxwell predijo por primera vez la existencia de las Ondas Electromagnéticas. En 1888, el físico alemán Heinrich Hertz demostró que las ondas de radiofrecuencia tenían las mismas propiedades ondulatorias que la luz. Nuestra civilización comenzó a tener comunicaciones con ondas de radio, sin cables, desde 1904. Y en 1933, Edwin Howard Armstrong patentó la FM.

Así que, en este momento histórico de la humanidad después de “saber” por más de cinco mil años sobre la existencia de las frecuencias y energías, la ciencia moderna finalmente ha comprobado la importancia de mantenerse en una alta frecuencia, en una buena vibra y en un rico momento cada vez se pueda.

Algunas frecuencias.

Cuerpo Humano saludable 62-78 MHz

Frecuencia del Cerebro de un Genio 80-82 MHz

Frecuencia Normal del Cerebro 72 MHz

Corazón 67-70 MHz

Hígado 55-60 MHz

Los resfriados y la gripe comienzan a partir de: 57-60 MHz

Las enfermedades comienzan a: 58 MHz

La proliferación de Cándida comienza a: 55 MHz

La receptividad a Epstein-Barr a: 52 MHz

La receptividad al Cáncer a: 42 MHz

La muerte comienza a: 25 MHz

Aromas de alta vibración.

Otra herramienta poderosa para subir y ajustar las frecuencias en el cuerpo y en los espacios, es el uso de aceites esenciales.

La frecuencia de los aceites esenciales oscila entre 53-320 MHz, la más alta entre todas las sustancias conocidas. En comparación, las hierbas frescas miden 20-27 MHz; las hierbas secas, 12-22 MHz; y los productos frescos, 5-10 MHz. Los alimentos procesados o enlatados miden cero. En otras palabras, contienen nutrientes químicos, pero no la nutrición electrónica vital de los alimentos frescos.

Todos los aceites esenciales generan nano-voltios de electricidad (millonésimas de voltio) en frecuencias de MHz, que generan los curativos y saludables iones negativos.

Además se descubrió que la frecuencia de los aceites se ve afectada por nuestros pensamientos. Los pensamientos negativos disminuyeron la frecuencia de los aceites en 12 MHz, mientras que los pensamientos positivos las elevaron 10 MHz. La oración marcó una diferencia aún mayor, pues elevó el nivel de las frecuencias en 15 MHz.

Por lo tanto, una de las modalidades curativas más importantes de los aceites es su capacidad para elevar nuestra frecuencia corporal hasta niveles donde las enfermedades no pueden existir. Esto se entiende con facilidad si recordamos que cada gota de aceite es capaz de aportar 40 mil moléculas de alta frecuencia de vibración a cada una de las células de nuestro cuerpo.

Algunos aceites esenciales y su frecuencia vibratoria

Medición realizada con el aparato BT3 Frequency Monitoring System creado por B. Tainio

Rosa (Rosa damascena) 320 MHz

Lavanda (Lavendula angustifolia) 118 MHz

Myrra (Commiphora myrrha) 105 MHz

Manzanilla alemana (Matricaria recutita) 105 MHz

Sándalo (Santalum album) 96 MHz

Menta (Mentha peperita) 78 MHz

Albahaca exótica (Ocimum basilicum) 52 MHz

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Íside es periodista, empresaria y experta en aromaterapia y Feng Shui. Podés seguirla en su página www.isidesarmiento.com  www.vivafengshui.com 


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